Desolado, si…así inicia, continúa y tal vez seguirá esta historia, una en la que los problemas se multiplican constantemente tras cada tic tac del reloj, pero…espera, ¡no te confundas! No hablo de mí, me refiero en particular a Colombia y a uno de sus problemas, que para efectos de este escrito no importa en lo absoluto, ya que lo relevante del caso son las siete personas dispuestas a realizar un análisis de él.
Para iniciar, un joven de aspecto intelectual, con rasgos revolucionarios impregnados en su cabello, rostro y pequeña barba que se asomaba tiernamente bajo el popular nombre de “chivera” en lo más bajo de su rostro, pero, no nos alejemos de lo importante, pues él, en su intento de llamar la atención del grupo, conseguía reflejar una capacidad y sagacidad para el análisis del tema en cuestión palabra tras palabra con una seguridad digna de admirar. Por otro lado, en el grupo se encontraba un joven aún más barbado, con una excelente capacidad para comunicarse en lo referente a lo social, y finalmente – digo finalmente pues las otras personas que no voy a nombrar realmente no tienen trascendencia – un manto blanco, adornado de hebras castañas…yo diría que distantes entre sí, pero a la vez con un poder atrapante en cada uno de sus ojos que hipnotiza e hipnotizaría hasta al más exigente buscador de lo mundano, de lo terrenal – en pocas palabras un *filofóbico – pero…la conclusión que a lo mejor gustará al lector si es capaz de comprender el mensaje consiste en que las apariencias engañan y los sesgos agomelados – por usar cualquier ejemplo que se me ocurre en el momento – no deben influir al analizar a una persona, y más aún si es casi la primera vez que la ves, ve!!!
Y ahora, pasemos a otra parte, la cual me sor…sorprende más y no por tratarse de Sor Juliana o una monja cualquiera, yo diría que se trata de una Santa, de una llave con comentarios poco útiles – e incluso en ocasiones estúpidos – consiguió hacer una unión de ébano para un viernes donde la sobra de recursos terminó por dejarme a solas…sin ébano, sin la santa…aunque con una nueva y agradable compañía.
¡Vaya! Que descuidado soy, ¡no he hablado sobre el tiempo! El cual marcha y marcha sin parar, como yo cuando me quedaba sin los recursos suficientes justo a mitad de semana y aprovechaba cada treinta del mes para ir a cobrar como lo indica la ley universitaria, lo que terminó por dar motivos para que esa hipnosis se fuese acrecentado día tras día, atrapándome donde me encuentro ahora, en medio de este encierro que ahora trato de explicar y que por cierto me prometieron duraría tan sólo dos horas…aunque valió la pena, pues pude notar un llanto que había pasado de lo mecánico con una breve tonalidad y sabor a naranja hacia lo sentimental, bañando la superficie cercana a esos dos puntos negros – que por cierto estoy seguro que son los causantes de esa hipnosis – como si se tratará de un gran pez que visualiza la muerte de uno de sus abuelos en el vasto y gigantesco mar.
Aún no entiendo cual es la razón para escribir esto e incluso para que vos lo escuches o leas, mejor dicho, ya no sé ni lo que digo o escribo, pues este humo me asfixia y me eleva, pero…¿cómo lo puedes entender si ya no estás ahí? Cómo comprender un mensaje así que se ha convertido en bandera y estandarte de una idea dicha con actos sin sentido bajo el más crudo hielo que una pieza de humo trata y consigue apaciguar con la ayuda de esa bandera?…¡jajaja! por lo que veo, no has entendido nada, en realidad, yo tampoco, pues ahora voy de lado a lado con unos lentos y torpes movimientos de pies y piernas que no se asemejan a los que acostumbro realizar cuando ella está conmigo girando y esperando mi decisión de acariciarla tiernamente con una patada certera y calculada…pero esto es diferente, aquí me muevo por…por…por…bueno, tal vez no sé!!! A lo mejor todo se traduce por el efecto de esa hipnosis en la que me sumergen esos dos blancos óvalos que contienen una oscuridad atrapante que atonta aún al más tonto de los tontos.
¡Bah! En realidad, ¿a quién quiero engañar? Esta forma de escritura no me resulta creativa, es como ver a un par de estudiantes dirigirse a una biblioteca y no entrar en ella, es como divagar en una lluvia plena de reggaetón en lo más oscuro de un café bien cargado que sólo puede ser comprendido por quien confunde la entonación y pronunciación de una palabra básica como la lluvia, pero tratándole como un verbo que ha ocurrido con anterioridad, ¡jajaja! De sólo pensarlo me causa gracia, ¿a ti no?
No sé como ocurrió, pero tal vez en medio de esas vueltas desentonadas entre sí, apareció un tipejo llamado, o mejor aún, conocido como… ¡Toño! Al cual casi todos califican de santo por su excelente capacidad para la producción y narración de cuentos, además de ser el poseedor de unos puntos ideales para ver a la conocida sucursal del cielo en la noche, seguramente ese vínculo entre cielo y tierra le han dado el título divino de “San”.
¿Sabes lo que es un zascandil?…eso pensé, espero que esa palabra ronde tu mente en un sentido estrictamente negativo, pero que gire y gire como el águila que trata de expandir constantemente sus alas para sincerarse con la naturaleza que la rodea, rompiendo con las cadenas de una sociedad que te atrapa en una jaula…en su imaginario, motivo por el que algunos acuden a la propia naturaleza de un producto orgánico rodeado de masa para volar y aflorar sus dudas basadas en los constantes giros que sólo el brillo de esas águila puede provocar ante nuestros ojos, pero…yo me pregunto, ¿será posible reaccionar “correctamente” al caer al suelo de una estúpida y fría reacción?…la experiencia me dice que sí, como lo refleja el anterior anacronismo.
Y como siempre, el tiempo vuelve a jugar un papel importante, pues su festín al devorar cada segundo de nuestra vida, nos acostumbra a no esperar lo inesperado de un final que ya está muy claro, por eso, de alguna manera agradezco esa capacidad para multiplicar el tiempo que sólo ha podido concebir a una aflorada y colorida pintura manchada de flores con curvas desbordantes que me hacen olvidar del tiempo y enojo, y con su cálida sencillez se abren paso a seguir creciendo y alimentándose de los nutrientes que yo he preparado para ellas!!! Algo nuevo para mí, pues nunca lo había pensado antes y obviamente realizado, pero llego el momento…así que para terminar, sólo puedo decir una cosa más al ver esa unidad desde lo más profundo del cosmos, que a tan sólo un metro, en un terreno baldío nos muestra un lugar ideal para la práctica deportiva.
En el caso que no se entienda absolutamente nada de esta lectura, el objetivo está consumado perfectamente – simplemente no era para ti -, pero…si has entendido algo y tienes pistas para interpretarlo no tengo más remedio que dejar derretir este cubo de hielo que ha dejado caer aquel águila durante su vuelo en mis manos – aunque a lo mejor tampoco la comprendas .