¿Viviendo demasiado rápido?…reflexiona!

Reflexionar, una bella palabra…pero pocas veces reflexionamos sobre ella, la dejamos a un lado, quizá por eso casi todos llevamos esa sensación de velocidad en nuestra vida, esa constante impresión de velocidad en nuestro tiempo, de vivir demasiado rápido, ese pensamiento de ver como la vida se nos va día tras día y al parecer nada cambia, todo es una vil y desagradable rutina…

Un espacio propio…¡si!…eso…un momento para cada uno de nosotros, una oportunidad para viajar en nuestra propia mente, eso es lo que necesitamos, pues en esta época pareciera que viviéramos para los demás, el «convertir los hechos en experiencia» – como tal vez lo diría Mills – es un acto básico para el bienestar mental, un acto que poco a poco hemos perdido en estos tiempos donde la velocidad de la información, la interconexión y la acotación entre tiempo-espacio cumplen muy bien su labor.

Así que, por un momento, lleva las cosas con calma, dedícate un poco de tiempo, reflexiona y analiza sobre tu vida, no siempre es necesario estar conectado y trabajando por los demás, quizá esa es la solución para liberarnos un poco de esas cargas que llevamos día a día…