Buen día. En primera instancia debo advertir al lector interesado en asumir una posición académica, intelectualista e incluso regionalista que se aleje lo más pronto posible de este escrito.
Ahora bien, tras leer la experiencia de un rolito en la ciudad de Cali, pensé estos rolos siempre con su ego y prevención «¿por qué no hacer lo mismo?» no soy rolo, por cierto. Y es que aunque mi lugar de nacimiento y de crecimiento no es muy distante de Santiago de Cali, hay una serie de diferencias que impactan…¡y mucho!
Solo quiero anotar que una de las pocas cosas llamativas de Colombia además de la cocaína, el café y las putas es la diversidad cultural que nos encontramos entre sus regiones, llegando incluso a que en el transcurso de un viaje de dos horas una simple palabra que resulte común en un sitio, tenga un significado totalmente diferente.
De Cartago a Cali
Para la persona ignorante que no conozca o tan siquiera haya escuchado de Cartago en algún momento de su vida, debo decir que no se ha perdido de nada se trata de un municipio del norte del Valle del Cauca algún día escribiré sobre nuestro proceso de independencia y posterior anexión a Risaralda con una población de alrededor de 120.000 habitantes para el censo del 2005.
Es considerada la ciudad con «El sol más alegre de Colombia» y vaya que lo es. El sol entre las 9 AM a las 4 PM es infernal. También se le conoce como La capital mundial del bordado, merecidamente. Algunas de las referencias hacia Cartago giran en torno a los narcotraficantes, traquetos, putas, paramilitares, etc.
Resumiré en pocas palabras la razón de mi traslado a «La capital», teníamos un taxi sin usar y pues… Estudiar para ser guerrillo sociología. En ese sentido mi experiencia está atravesada por los capuchos, la marihuana, la cerveza mis relaciones con otros universitarios de la Univalle.
La gente
Debo aceptarlo, al momento de hablar sobre la posibilidad de venir a Cali, mis amigos, conocidos y familiares me dijeron rápidamente «Esa ciudad es muy pesada, lo van a robar y a matar» y sí, el imaginario que aboga porque esta ciudad es peligrosa era lo que siempre me encontraba al tocar el tema. Esa situación se potenciaba al pensar que mi otra opción era Manizales…y bueno, si comparamos, la capital caldense es más agradable, pero yo quería algo distinto y pues se llegó a Cali.
Las personas en Cali son amables, cálidas, te ponen charla, además al verme en las calles un tanto desorientado siempre me han colaborado con presteza, por lo que al respecto debo decir que esa imagen que circula del caleño como un sujeto dispuesto al trato es cierta para el lector que quiera controvertir este punto, solo diré que es obvio que esto no se cumpla siempre, solo estoy generalizando bajo mi experiencia.
Una de las cosas que más me llamó la atención inicialmente fue la heterogeneidad de las personas en cuanto al color de piel, su forma de hablar, el acento, el tipo de expresiones, y demás. En otras palabras, fue una apertura a un centro migratorio del sur del país que siempre había ignorado.
Destaco entonces que encontrarme con tanta población afro e indígena fue una gran y linda sorpresa no va a faltar el morenazi que tache estos comentarios de racismo que me ha permitido conocer costumbres, vestimentas y personalidades que antes ni sospechaba que tan sólo existiesen.
¡Ojo! No quiero decir que en la hermosa ciudad ¡Sí, es ciudad! de Cartago todos son de fisionomía caucásica ¡Nada que ver! Lo que sí es seguro es que en Cali esto se potencia y además aclaro que en mi caso personal el círculo de personas entre las que crecí y estudié me permitió forjar esta idea del mundo ¡En mi experiencia escolar en todo el colegio sólo había un indígena y digamos que dos personas afro.
Para no generalizar en exceso sólo diré que las personas que me he encontrado en estos cuatro años han sido amables, atentas, dispuestas a ayudar y siempre quieren bailar salsa en general me han caído bien.
El acento, vé
Pues sí oís, ¿qué más vé? ¿qué hora tenés, vé? ¿pa dónde vas, vé? ¿Ése es tu bebé, vé? ¿Querés beber, vé? ¡Ve, vé! Estoy exagerando, pero el uso de la palabra vé no tiene mucho que ver con el acento pero hay que decirlo es constante. De todos modos no es como lo pintan en las novelas.
Al inicio pasaba por paisa entre quienes hablaban conmigo. Mi apariencia física me delata en la actualidad aunque en realidad no me considero paisa cuando estuve en Medellín me preguntaron si era rolo xD ni deseo serlo. El acento fue quizá lo más incómodo en un inicio…pero pues uno se acostumbra y finalmente se le pega.
Por cierto, en Cartago no se usa el vos de forma generalizada. Al respecto tengo una anécdota: El primer día que llegué a la ciudad de Cali estaba arreglando mi cuarto y una de las personas que me ayuda me pidió que conectara el televisor. Hasta ahí todo normal, sólo que él me dijo enchufálo (nótese la tilde) eso para mí sonó a regaño ¿Qué derecho tenía a alzarme la voz alguien que acababa de conocer? creo que los que siempre usan el vos no entenderán muy bien.
A su vez, como siempre me dirijo de usted cuando hablo, algunas personas se molestan y creen con justa razón que no hemos entrado en confianza. Varios con los que iniciado una charla se han sentido incómodos porque uso el usted.
No está de más decir que en Cali se cambia la ene por la eme. Es común que los caleños digan pam cuando van a la panadería. Lo mejor de todo es cuando uno se los hace notar y no creen que lo hacen.
Las mujeres
En fin, siempre que alguien escribe sobre este tipo de temas debe dedicar un apartado a esta cuestión que en realidad no me interesa mucho. Pues sí, cuando a uno le hablan de Cali uno se imagina a unas mujeres despampanantes y sí…sólo que aparecen los fines de semana en los centros comerciales cuando sus dueños las sacan a pasear se dan el venteito.
Si me preguntan a mí, la mujer de a pie de Cali destaca por su inmenso trasero vestir como si se tratara de un maniquí de esos que se usan en el centro de la ciudad. Es una generalización sin mucho sentido para que las feminazi no lo entiendan a mal porque en realidad son mujeres comunes y corrientes, aunque se visten un poco muy destapaditas .
Yo me quedo con las cafeteritas…con las de Pereira (?).
La comida
¡Qué mano de papa la que comen acá! En lo personal odio la papa y justo venga a caer en Cali ¿¡Cómo sería en Pasto!?. Uno camina por cualquier esquina de barrio y siempre hay papa, en todas las formas, sabores, olores, colores y demás. Esto sin mencionar que en la Universidad suelen servir cualquier cosa con papa ¡Casi todos los días! Yo me quedo con la arepa, si me cambian esa gran hijueputa papa por arepa todo estaría bien.
Me encantan los fríjoles y en realidad si uno va por un corrientazo en Cali normalmente encontrará fríjoles con papa. Esto no ha sido tan problemático.
Al inicio si es que todavía estás leyendo esto mencioné que Cartago es más de Risaralda que del Valle del Cauca y bueno, ¡aquí uno ve a gente vendiendo chontaduro todo el año! De donde vengo yo sólo aparece en temporada.
Por cierto, llevo cuatro años en Cali y aún no he probado el champús, lulada y esas cosas. Sin mencionar las que son de clara descendencia del pacífico y que ni me sé los nombres pero que sólo inspiran tener sexo: tumbacatre, arrechón, ¿siete polvos?, etc.
Tres cosas:
- En Cali lo que yo toda mi vida he conocido como rosca se le llama pandebono. A mí me encanta la almojabana, pero si pido eso me van a traer lo que yo siempre conocí como pandebono. Para comerme una almojabana debo decir pan de queso.
- El pan en todas las partes que me he comido en Cali sabe horrible.
- ¡Los perros, hamburguesas y similares no tienen huevo de codorniz! En Cartago es todo un ritual que tengan un huevito o muchos más.
La vida
Siempre he vivido en el sur de Cali, muy cerca de Univalle. El inconveniente más grande por el que he tenido que pasar tiene que ver con que el agua se va muy seguido.
Respecto a lo económico, es obvio que aquí los gastos se iban a incrementar. No creo que sea necesario ahondar mucho al respecto.
Transportarse en esta maldita ciudad es para mí una odisea. Si quiero ir a un sitio en específico me tardo más de veinte minutos en el transporte masivo. Y sí, es mentalidad de pueblerino, pero es terrible. Se pierde mucho tiempo en los traslados porque todo queda lejos. ¡En Cartago todo lo hago a pie y máximo me tardo cuarenta minutos en llegar!
Ya que estoy hablando del MIO sólo diré que es horrible en las horas pico. En la medida de lo posible lo evito, no soporto que esté tanta gente a mi alrededor perreándome respirándome encima, hablando, existiendo pensando, etc.
Una de las grandes ventajas del clima de Cali, que por cierto es muy similar al de Cartago, tiene que ver con el viento…aquí ventea mucho.
La salsa y salsa choke música
Aunque el reggaetón se hizo con su espacio, la salsa y salsa choke tienen un rinconcito guardado en las caderas el corazón de la gente de esta ciudad. Sólo es cosa que empiece a sonar una canción y las personas comienzan a transformarse. Mueven sus brazos sin control, gritan, tararean, mueven los pies, etc.
Mi descubrimiento musical en materia de salsa ha sido inmenso. Claro, ya estoy cansado de escuchar lo mismo en la universidad todos los viernes en la noche, pero si lo comparo con lo que estaba acostumbrado en Cartago, el exceso de salsa es casi que inimaginable.
De todos modos confirmo que Cali es el rumbeadero del país, de eso no hay duda.
Seguridad
Aprender a diferenciar dónde está una frontera invisible es sumamente complejo en ocasiones. Las zonas peligrosas están mezcladas con las «seguras» y si no se está atento uno termina metiéndose donde no debe.
Si uno la sabe hacer Cali es una ciudad tranquila. El problema es que nadie en este planeta las va a saber hacer en Cali.
Palabras
- Rosca: En Cali se le llamada pandebono
- Almojabana: ¿Pan de queso?
- Pandebono: Almojabana
- Chuspa: Bolsa plástica
- Parchar: Entucar
- Bonche: Pelea
- Bochinche: Chisme
- Culo: Mujer (?)
- Asao: Mucho trabajo, sin dinero…es complejo de contextualizar
- Bororó: Problema
- Chinche: Grajo (el insecto del mal olor)
- Retacar: volver a hacer algo
Entre otras que no recuerdo.
Conclusiones
Es muy largo lo que escribí y pude hacerlo mejor pero me dio lala. Cali es un buen lugar para vivir y con el paso del tiempo quiero más a esta ciudad.
Por cierto, la idea no es generalizar a todos los caleños…en realidad exageré con muchas que escribí.