El espejo retrovisor del blog #1

¿Qué tanto cambia una persona en determinada cantidad de tiempo? ¿Cómo «medir» la volatilidad de una personalidad si por sí sola está condenada a fluctuar con el devenir de su cotidianidad? No hay una respuesta concluyente para estas preguntas y esa es justamente la deducción a la que quiero llegar.

Compartir tus ideas en un blog que en teoría es público, porque todo aquello que se sube a internet pasa a ser de libre acceso, no parece una idea inteligente en una época en la que estamos condenados a hacer de nuestras vidas un relato para los demás aunque algunos quieran resistirse. Por cierto, no defino este blog como un espacio público porque nadie lo visita y quienes lo hacen de verdad que causa mucho interés las razones por las que lo hacen…

Una lectura del Mateo del pasado

Cada cierto tiempo durante estos poco más de 7 años he ido leyendo y releyendo cada una de las publicaciones en el blog cada 6 u 8 meses. Es fascinante ver cómo mi estilo de escritura ha cambiado tanto, cómo las ideas fluyen de un modo distinto, cómo reacciona la gente que me conocía o me está conociendo a través de estos textos ¡Eso me encanta!

Ahora bien, no se puede negar que hay unas entradas que me producen sensaciones más fuertes que otras, y como hoy estoy sin ganas de hacer algo productivo, a continuación un repaso rápido de algunos de esos textos.

¿Qué pienso ahora de lo que pasó para ver qué pienso después de lo que pienso ahora?

Mi propio miedo – Aún recuerdo esas clases de escritura creativa ¡Qué bien lo pasaba! Debo admitir que era malísimo, pero al menos intentaba hacer algo distinto a mis compañeros. Claro, era tan distinto que ya rozaba con la baja calidad. Así mismo, es una muestra de mis faltas de ortografía, gramaticales, etc. Eso sí, es uno de mis favoritos.

Una rutinaria pero entretenida charla – La pubertad siempre deja sus marcas y no me refiero al acné ¿o sí? y esta es una muestra clara de cómo esa época de mi vida marcó profundamente mis ideas. Recién lo leo y me sorprendió. Esperaba otro final hígado.

El día del padre y un tweet para el Padre Linero – ¡Vaya! Hubo una etapa en la que en mi afán por definir cuáles serían mis creencias sí que me dediqué a discutir con personas a mi alrededor. En esencia fueron grandes experiencias las que tuve por ese deseo de resolver dudas. Lo mejor del caso es haber concluido que: 1) no creo en ningún dios o diosa y 2) siempre he sido muy intenso con encontrar respuestas y cumplir mis metas.

No es para vos – ¡Ay gonorrea! De verdad que es lo primero que se me ocurre al leer el título.

Opinión sobre la columna de Alejandra Azcárate y las 7 ventajas de las mujeres gordas – Creo que aquí ya voy encontrando un estilo propio con el me identifico más. Hay una pequeña dosis de sarcasmo, ironía y de humor negro que me gusta. Igualmente, me da alegría saber que aún hay algo de coherencia en mi forma de ver el mundo.

Mi primera canción de reggaetón – Es de mis favoritos porque criticaba algo que me gusta. Eso sí, siempre voy a preferir el rock. Lo mejor del caso fueron las reacciones que hubo entre mis amigos y conocidos, en particular la de un conocido que se dedicaba a cantar reggaetón y se sintió bastante ofendido ¡Qué tiempos!

La chica del bus – Esta es una anécdota que empieza diciendo que el despertador sonaba cada mañana :O ¡Siete años después me despierto sin necesidad de un aparato al lado! Está en el top 4 de mis favoritos hasta la fecha porque de verdad sentí cada palabra que tecleé.

Un nuevo semestre: Experiencias viviendo solo – Lástima que el video de YouTube que lo acompañaba ya no esté en línea. Me gusta mucho porque aquí ya se nota un estilo de escritura más cercano a lo que pretendo hacer en la actualidad. También es una ventana a mi crecimiento personal y paso a la vida adulta.

De Cartago a Cali – No es que sea un texto excelente ¡Claro que no! Pero es que la forma en que lo leo ahora me causa risa. Esa sensación de saber que uno se lee a sí mismo cuatro años después y reírse de lo que uno mismo redactó alguna vez es difícil de describir. Aquí sin dudas ya veo el estilo que me encanta al escribir tachándolo todo y dejando que el Mateo que casi siempre se suele callar, bien sea por respeto hacia el otro o por corrección política, se exprese. Mi favorito hasta la fecha. Ojo, hay una parte con la que no estoy de acuerdo y me arrepiento rotundamente en la que hablo de las mujeres (porque ahora da miedo hacer chistes, que pese a ser chistes que no tienen nada que ver con lo que pienso realmente, no se pueden decir o pensar), pero bueno, considero que eso es algo para mantener allí hasta que alguien me denuncie, porque de una u otra manera así lo escribí.

Tutorial para parecer que no haces nada o muy poco – Vida de un Freelancer – Es un desahogo. De niño tuve que comer mucha mierda y por esfuerzo, decisiones y convicción las cosas cambiaron rotundamente. Al respecto me cito:

La verdad que no me quejo, pero lo primero que pensé fue si esta gonorrea supiera cómo son las cosas realmente en el modo en que las redes sociales hacen que se acentúe en los resultados que obtiene una persona en su vida -sean positivos o negativos- y no en el proceso para llegar a ellos. 

¿Por qué estudiar en Alemania? – ¿Cómo obtener una beca del DAAD y no morir en el intento? – Obtener una beca y cumplir con el objetivo de vivir en Alemania no lo veo como mi máximo logro, de hecho me siento orgulloso de vivir lo que me toca ahora, pero no le doy la importancia que al parecer otros sí le dan. En cualquier caso, este texto es una invitación a personas cercanas a que se enteren de cómo fue el proceso y en esencia a que comprendan que no es tan difícil como parece.

¿Y ahora qué?

Aquí nunca llegamos a una conclusión o tan siquiera nos preocupamos por la coherencia. Lo que sí quiero dejar escrito en algún sitio, es que no me gusta releer mis textos al escribirlos, por eso los errores de ortografía o gramaticales se mantienen. Puede que se llame borrador al redactarlo, pero me gusta pensar en el blog como las hojas que se utilizarían en una máquina de escribir: si hay un error, no hay nada que se pueda hacer.

Finalmente, revisar mis textos del pasado es siempre una aventura a explorar lo que fui, lo que soy y en lo que me estoy transformando. Sí que disfruto hacerlo.